jueves, 11 de agosto de 2011

Pruebas de ADN hechas en el IVIC cumplen estrictos controlesde calidad

Cuando se trata de determinar el parentesco biológico entre las personas, demostrar la inocencia o culpabilidad de sospechosos ante los órganos de justicia o identificar restos humanos de familiares desaparecidos o difuntos, los errores son inadmisibles. De allí que procedimientos como estos sean respaldados por técnicas científicas como el análisis del ácido desoxirribonucleico (ADN).

Las pruebas de ADN permiten descartar o confirmar, con un 99% de exactitud, la herencia genética entre dos o más individuos, comparando la información contenida en su ADN por ser único e irrepetible, a excepción de los gemelos idénticos y del mismo sexo, quienes solo pueden ser diferenciados por sus huellas dactilares. El ADN está presente en las células de los organismos vivos y puede extraerse de muestras de sangre, huesos, saliva, dientes, uñas, semen, cabello y tejidos.

Anualmente, la Unidad de Estudios Genéticos y Forenses (UEGF) del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) efectúa más de 600 pruebas de ADN particulares, judiciales y forenses, provenientes de diferentes regiones del país. En la actualidad, está certificada por el Grupo de Habla Española y Portuguesa de la Sociedad Internacional de Genética Forense, y la Sociedad Latinoamericana de Genética Forense. Estas instituciones organizan anualmente ejercicios de colaboración, que funcionan como controles de calidad, para promover la capacitación de los participantes, garantizar la fiabilidad de los resultados y estandarizar los métodos.

La UEGF comenzó a realizar pruebas de paternidad o filiación biológica para usuarios particulares (que acuden voluntariamente) en el año 2001 e incursionó en el terreno forense en 2002, aplicando dichas pruebas a fallecidos, extraviados en siniestros o víctimas de hechos punibles, cuyos expedientes sean remitidos por las instancias competentes. En 2008, el instituto extendió el servicio de paternidad a casos judiciales referidos por los tribunales.

Los resultados de las pruebas de paternidad particulares demoran 10 días hábiles, mientras que las judiciales y las de identificación genética forense son entregadas en unos 20 días hábiles.“Generalmente, están listos antes de ese período, pero debemos contemplar el tiempo que tarda enviar esa información a los tribunales y la elaboración de los informes” aseguró el Dr. Howard Takiff, coordinador de la UEGF del IVIC.

Una gota de sangre es suficiente para obtener información sobre la paternidad; en cambio, para esclarecer la identidad de una persona es necesario disponer de evidencias biológicas en las proporciones y condiciones adecuadas. En ambos casos, el mecanismo es igual: el ADN es aislado, purificado, amplificado y analizado en una máquina automatizada para conocer su estructura primaria y establecer similitudes o divergencias con otros patrones de referencia.

Con respecto a investigaciones forenses, la mayoría de las muestras que llegan al instituto son huesos, a los cuales se les corta un pequeño fragmento que después es lavado y minuciosamente raspado para borrar cualquier rastro de impurezas. Ese mismo trozo de hueso es irradiado con luz ultravioleta (UV) para eliminar otras fuentes de contaminación como bacterias u hongos, y posteriormente triturado en un aparato parecido a una licuadora hasta convertirlo en polvo. A este hueso pulverizado se le practica el estudio de ADN.

Seguridad ante todo
La UEFG del IVIC cuenta con kits de análisis de paternidad y de análisis forenses para 16 sistemas autosómicos (de cromosomas no sexuales); además, tiene dos secuenciadores automáticos de 16 capilares (de alto rendimiento) y dos robots: uno para extraer ADN y otro para cuantificarlo. “Utilizamos la misma tecnología de cualquier laboratorio de Latinoamérica e incluso del mundo” explicó Mary Acosta, antropóloga forense de la UEGF.

La identidad de las personas se mantiene en reserva hasta al final del proceso, cuando los resultad os de las pruebas son contrastados con la historia del individuo. El sexo de la muestra se determina con el test de la amelogenina, proteína que se encuentra codificada en los cromosomas sexuales X – Y; analizar el gen de la amelogenina es útil para comprobar si la muestra concuerda con hombre o mujer y evitar falsas asignaciones.

Las pruebas de paternidad de casos particulares tienen un valor de Bs. 2.000, mientras que las judiciales son exoneradas por el Estado. El precio de las pruebas de identificación forense es de Bs. 700 para la muestra forense (de la víctima) y Bs. 500 para las referenciales (de los presuntos implicados o de familiares más cercanos, según corresponda). Si hay inconformidad con los resultados, la UEGF está en la obligación de repetir el examen sin costo alguno.

Solo 10% de los casos de identificación forense no son concluyentes, “depende mucho del estado de la muestra. Nosotros tenemos la gran ventaja de trabajar en un ambiente científico que nos ha permitido mejorar e implementar nuevos métodos” acotó Acosta.

Doble ADN
El ser humano tiene dos tipos de ADN: nuclear y mitocondrial. El ADN nuclear sirve para determinar paternidad, ya que proviene tanto del óvulo como del espermatozoide; es decir, se hereda por vía materna y paterna, respectivamente. En cambio, el ADN mitocondrial solo se transmite de madre a hijo; por lo tanto, es ideal en genética forense para identificar personas fallecidas y desaparecidas, así como restos humanos antiguos o de origen incierto, eventos en los cuales no se busca definir paternidad sino la pertenencia a una línea familiar, siendo posible la comparación entre hermanos.

Otras aplicaciones de la llamada “huella genética” son: estudios de compatibilidad en donación de órganos, conservación de la biodiversidad, diagnóstico molecular de enfermedades hereditarias, análisis de la composición de alimentos y prevención del delito. De hecho, la Unidad de Estudios Genéticos y Forenses del IVIC está involucrada en estudios de epidemiología molecular de tuberculosis, leptospirosis y otras infecciones bacterianas en Venezuela, así como en genética de poblaciones de mamíferos selváticos en los bosques del país.


Líder en secuenciación
La Unidad de Estudios Genéticos y Forenses del IVIC es el único laboratorio a nivel nacional que ofrece el servicio de secuenciación de ADN, proceso mediante el cual la molécula de ADN es leída según el orden o secuencia de sus bases de nucleótidos (A, C, G y T) para conocer el funcionamiento celular de los genes y detectar mutaciones o anomalías. En 2010, la UEGF procesó 5.019 secuencias de ADN para investigadores de diferentes regiones del territorio nacional.





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